La sala

Es el corazón de la casa. Gracia a ella, se adquiere coherencia y unidad en la arquitectura.

Es la zona más pública y sin embargo se encuentra a menudo en el corazón de la casa. Su función es esencialmente social. Siendo por lo general el espacio más amplio, cómodo y central, es el lugar donde tienden a reunirse los habitantes. Es el lugar también más adecuado para recibir a los invitados.

La sala, en muchas ocasiones, refleja la personalidad de los habitantes. Hay espacios completamente inmersos en la intimidad del cotidiano. Así, la sala puede ofrecer diferentes ocupaciones cuando se encuentra equipada para diferentes usos.

Es un espacio de intimidad que puede transformarse en espacio público y cambiar completamente de apariencia para recibir a los invitados.

Las hay menos dinámicas. En ocasiones, se prefiere tener una sala especialmente dedicada a los invitados y dejar la intimidad invadir otros espacios de la casa.