Luz

La luz natural es el alma, elemento esencial e inmaterial de la arquitectura. La luz natural llena los espacios dibujando en ellos líneas y figuras que evolucionan al ritmo de las horas del día hasta el anochecer.

La luz natural es parte estructural de la arquitectura, gracias a ella podemos ver y apreciar sus formas. Todos los constructores de la historia han entendido la importancia de la luz y han buscado la manera de manipularla para crear ambientes agradables y funcionales. El arquitecto tiene ahí un campo muy extenso para componer ambientes basándose en el carácter estable de la materia que cobra vida gracias a la infinita variación de la luz natural. Juega con la luz y par que ella juegue con nuestras percepciones.

La arquitectura, constante vaivén entre el exterior y el interior, trabaja de la mano con la luz natural que participa activamente a darle un movimiento fluído a esta continuidad. Este balance de enegía crea flujos que alteran la percepción y hasta las emociones. La luz tiene mil maneras de penetrar en el edificio, el arquitecto puede ir variando la forma y la intensidad para llegar a resultados muy diversos.

En la vivienda, la luz natural tiene un papel de mucha importancia ya que las señales de luz llegan a determinar el funcionamiento rítmico de nuestro organismo. Las variaciones a lo largo del día influyen directamente en nuestra estado de ánimo, pueden exaltar las sensaciones, comunicarnos bienestar y serenidad pero también despertar nuestros sentidos y mantenernos más activos.

La luz natural nos ayuda a ritmar el día, nos recuerda el tiempo que avanza.

A lo largo de un día, las variaciones de la luz alteran los espacios de la vivienda, gracias a ella podemos caracterizarlos y darles a cada uno su identidad según la actividad que en él se lleve a cabo.

Estos aspectos funcionales de iluminación son esenciales tanto en una vivienda como en espacios laborales pero la luz tiene mucho más que ofrecer a la arquitectura. Apoyándose en elementos de diseño y en la diversidad de texturas y contrastes que pueden ofrecer los diferentes materiales el arquitecto puede componer una sinfonía luminosa que se extingue al caer la noche.
\”La arquitectura es la ordenación de la luz, la escultura es el juego de la luz\”

Antoni Gaudí