Ventanales

Las ventanas son los ojos y los pulmones de la casa.

En una casa no hay duda de que la pieza más agradable es aquella que tiene las ventanas más grandes y mejor ubicadas. Las ventanas aún cuando están cerradas, dejan que los espacios respiren y las piezas parecen ser de mayor tamaño por la sensación de movimiento libre que nos procuran. La luz entra, circula, ilumina y se queda dejando su calor.

Los ventanales crean espacios arquitecturales de gran valor. Nos mantienen conectados con el exterior, instalados comodamente en el interior, nuestra mirada sale de paseo y de la misma manera estando fuera la mirada puede estar en lo que ocurre en el interior.

El manejo del vidrio en arquitectura no es sencillo. El vidrio puede hacer ganar calor tanto como perderlo. El aislamiento que consiguen unas buenas ventanas supone un importante ahorro en calefacción y aire acondicionado. Una opción son las ventanas de doble o triple acristalamiento. El espacio vacío entre sus distintas capas logra una buena reducción del ruido exterior e incrementa la eficiencia térmica.

Sobra decir que los ventanales son elementos esenciales en una casa. Deben imponerse y es alrededor de ellos que se organiza el resto de la arquitectura porque el lugar que ocupen es de suma importancia. Su tamaño y orientación deben definirse con atención para darles una función óptima.